El S7 fue diseñado para ser el yate deportivo más innovador de su categoría, combinando altas prestaciones y ocio a bordo. Es ágil y preciso, con un consumo reducido y una navegación silenciosa.
Interior y exterior se funden a lo largo de la cubierta principal, y una superestructura de fibra de carbono gana espacio sin restar estabilidad. Yachtique trabajó los interiores y Alberto Mancini el exterior.